FIESTAS DEL ISLAM
LA FIESTA DEL FIN DEL AYUNO ('îdulfitr) (عِـيـدُ الـفِـطْـرِ)

A la mañana siguiente del último día de ayuno del mes de Ramadán se celebra la fiesta del fin del ayuno (‘îdulfitr) (عِـيـدُ الـفِـطْـرِ). Todos los musulmanes se alborozan por haber realizado una de las prácticas religiosas por antonomasia del Islam y uno de sus pilares cultuales más importantes.

En dicho día, los musulmanes siguen una serie de recomendaciones y de etiquetas para la celebración de dicha fiesta:

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  • Vestirse las mejores ropas que la persona tenga

  • Se hace una pequeña comida o desayuno temprano antes de dirigirse al lugar donde se vaya a realizar la oración comunitaria de la fiesta

  • De camino al lugar de celebración se realizan una serie de alabanzas e invocaciones. La más conocida es la siguiente:

​​Allâhu akbar, Allâhu akbar, Allâhu akbar, lâ ilâha illa Allâh.

Allâhu akbar, Allâhu akbar, wa lilâhilhamd”.

“Dios es el más grande. Dios es el más grande. Dios el más grande. No hay más divinidad que Dios. Dios es el más grande. Dios es el más grande. A Dios pertenece la alabanza.”

Una vez llegado al lugar donde se realiza esta oración –que, por norma general, suele ser en las mezquitas–, el musulmán se sienta y espera a que el imam llegue para llevar a cabo la oración de la fiesta. Durante su espera, los asistentes recitan en grupo las invocaciones que acabamos de citar.En este día debe pagarse una limosna obligatoria conocida como “azaque de la ruptura del ayuno” (zakatulfitr) (زَكَـاةُ الـفِـطْـرِ). Todo musulmán y musulmana –aunque se trate de un recién nacido el día anterior a la fiesta– está obligado a pagar esta caridad.

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En el caso de los menores, son los padres o sus respectivos tutores quienes deben tributar dicho azaque en su lugar. Si este azaque se paga después de realizar la oración, se considera como una limosna (sadaqah) (صَـدَقَـة) voluntaria pero no como el azaque que debe ser debidamente otorgado.

El dinero de este azaque se reparte entre las personas más necesitadas de la comunidad. El objetivo que se persigue con ello es que todos los musulmanes, incluso los más desprovistos, vivan este día como un momento de alegría y alborozo compartido por toda la comunidad en un ambiente de fraternidad.

Una vez acabada la oración, los presentes se felicitan mutuamente la fiesta y, a posteriori, se dirigen a sus casas o a los lugares en los que hayan decidido celebrar la fiesta. Tradicionalmente, este día se dedica a la visita de familiares, seres queridos y amigos.

LA FIESTA DEL GRAN SACRIFICIO (‘îdulađhà) (عِـيـدُ الأَضْـحَـى)

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El día de la fiesta del sacrificio se celebra el 10 del mes de la peregrinación, justo un día después de la estancia de los peregrinos en el monte ‘Arafât (عَـرَفَـات), en los alrededores de La Meca.

Es tradición –que no una obligación– sacrificar un cordero en rememoración del sacrificio que realizó el profeta Abrahán –la paz sea con él. Tal y como nos cuenta el Corán, Dios quiso probar a Abrahán pidiéndole, a través de un sueño, que debía inmolar a su hijo Ismael. Cuando padre e hijo se sometieron a la voluntad del Creador y, decididos, se prepararon para obedecer Su orden, Abrahán oyó una voz que le indicaba que todo había sido una prueba de su Señor para examinar su fe. Fue, entonces, cuando recibieron un cordero para ser sacrificado. Estos son los versículos del Corán que nos rememoran este hecho:

"Entonces, le albriciamos con la buena nueva de un muchacho benigno. * Y cuando hubo alcanzado la pubertad, [Abraham] dijo: «¡Hijo mío! He soñado que te inmolaba. ¡Mira, pues, qué te parece!» [Ismael] dijo: «¡Padre! ¡Haz lo que se te ordena! Me  encontrarás, si Allâh quiere, que soy de los pacientes». * Cuando ya se habían sometido los dos y le había puesto contra el suelo... * le llamamos: «¡Abraham! * Has realizado el sueño. Así retribuimos a los bienhechores». * Sí, ésta era la prueba manifiesta. * Le rescatamos mediante un espléndido sacrificio * y perpetuamos su recuerdo en la posteridad. * ¡Paz sobre Abraham! * Así retribuimos a los bienhechores. * Fue uno de Nuestros siervos creyentes.". (Capítulo 37: 101 - 111).

Popularmente, esta fiesta es conocida como “la fiesta del cordero” o “la fiesta del sacrificio del cordero”, cuando realmente no es así. “La fiesta del sacrificio –tal y como hemos comentado– hace referencia al sacrificio que Abrahán tenía que realizar con la inmolación de su hijo, no a la matanza del cordero que a posteriori hizo de un cordero.

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Quienes han decidido sacrificar ese día un cordero, nada más acabar la ceremonia se dirigen directamente a los lugares especializados para la inmolación del animal.

También hay quien desea sacrificar un cordero y, sin embargo, no lo quiere hacer personalmente. En este caso, puede pedir a una carnicería islámica que haga el sacrificio en nombre de una persona. A posteriori, la persona acude al carnicero para que le haga entrega de la carne. Lo que marca el Islam en respecto a la carne del cordero sacrificado, es que la sea repartida en tres partes: una para la propia familia de quien ha sacrificado el animal, otra parte para los vecinos y/o familia, y otra parte para los necesitados.

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FECHAS SEÑALADAS Y EFEMÉRIDES
LA HÉGIRA O CALENDARIO ISLÁMICO (hiÿrah) (هِـجْـرَة)

Cuando el número de musulmanes en La Meca aumentó, los dirigentes de la tribu gobernante de Quraish comenzó a presionar la nueva comunidad de creyentes en todos los sentidos, hasta el punto de llegar a maltratar, perseguir e, incluso, acabar con la vida de muchos de ellos. Ante este negro panorama, el profeta Muhammad –la paz sea con él– se vio obligado a buscar un lugar en el que los musulmanes que no disfrutaban de una protección tribal pudiesen vivir en un lugar que les ofreciese cobijo y libertad. Fue tras las negociaciones con las personas de Yazrib –la que más tarde sería conocida como la ciudad de Medina– donde el Profeta consiguió encontrar ese deseado lugar. Entonces, se planificó concienzudamente la migración de los musulmanes de La Meca a la ciudad de Medina.

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La Hégira –del árabe (hiÿrah) (هِـجْـرَة), migración– representa el momento en que los primeros habitantes de La Meca que habían aceptado el Islam como religión, se vieron abocados a abandonar sus familias, sus posesiones y su tierra para emigrar a la nueva ciudad que iba a acogerles con los brazos abiertos.

Los musulmanes de Medina que ayudaron a los musulmanes de La Meca serían conocidos como los Auxiliadores (’ansâr) (أَنْـصَـار).

El profeta Muhammad fue el último en emigrar a Medina acompañado en el viaje por su fiel Compañero Abû Bakr Assiddîq.

Fue el segundo califa del Islam, ‘Umar Ibnuljattâb, quien decidió instaurar el calendario islámico tomando como momento clave y año cero la fecha de la migración de los musulmanes de La Meca a Medina.

Para consultar el calendario islámico y el calendario gregoriano, puedes consultarlo en el apartado “calendario islámico”. Pincha AQUÍ para más detalles sobre el calendario islámico.

EL AYUNO DEL MES DE RAMADÁN (رَمَـضَـان)

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El ayuno del mes de Ramadán es uno de los cinco pilares de la práctica cultual del Islam. El ayuno se celebra una vez al año y se realiza durante todo el mes que lleva su mismo nombre.

El ayuno de esta práctica comienza con el nacimiento de la luna nueva del mes de Ramadán y termina con el nacimiento de la luna nueva del mes siguiente llamado Ŝawâl.

LA NOCHE DEL DECRETO (lailatulqadr) (لَـيـلَـةُ الـقَـدَرِ)

En el mes de Ramadán se encuentra la noche más bendita de todo el año  y es conocida como “la noche del Decreto”.

Uno de los capítulos del Corán lleva su nombre y reza lo siguiente:

“Lo hemos revelado (el Corán) en la noche del Decreto. * ¿Y cómo hacerte comprender qué es la noche del Decreto? * La noche del Decreto es mejor que mil noches. * En ella, los ángeles descienden, con el permiso de su Señor, con todo asunto. * Toda ella es paz hasta el rayar del alba”. (Capítulo 97 “El decreto”).

Aunque existe divergencia entre los sabios musulmanes sobre qué noche es exactamente, la mayoría de los ulemas están de acuerdo en que se trata la noche del 27 de Ramadán.

No hay que olvidar que los días lunares comienzan con la puesta del sol. Por lo tanto, cuando hablamos de la noche del 27 de Ramadán, es aquella que empieza con el ocaso.

LA PEREGRINACIÓN (haÿÿ) (الـحَـجّ)

La peregrinación a La Meca para realizar los diferentes ritos que han sido establecidos por Dios a los creyentes, es una práctica cultual considerada como uno de los pilares del Islam.

La peregrinación se realiza en el mes que lleva su nombre “el mes de la peregrinación” (dulhiÿÿah) (ذُو الـحِـجَّـةِ).

Todo musulmán y musulmana, adulto, con pleno uso de sus facultades físicas y mentales, y que disponga de medios económicos, está obligado ante Dios a realizar la peregrinación.

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EL VIAJE NOCTURNO Y LA ASCENSIÓN A LOS CIELOS (alisrà walmi'râÿ) (الإِسْـرَاءُ وَالـمِـعْـرَاج)

Un año antes de la Hégira, la migración de los musulmanes de La Meca a Medina, Dios honró y agració al profeta Muhammad con una de las mayores dádivas que recibió en su vida como Mensajero.

Una noche, mientras el profeta Muhammad dormía, vino a él el ángel Gabriel y le despertó. Le dijo que se levantase y que le siguiese. 

Gabriel le enseñó una criatura muy especial: un pequeño caballo blanco alado. Se montó en él y le llevó dirección a Jerusalén. Su velocidad era enorme, pues tal y como el propio Profeta indicó: "Cada paso que daba avanzaba la distancia que había en el horizonte". Al llegar, Gabriel le dio a elegir entre una copa en la que había leche y otra en la que había vino. El Profeta eligió la que contenía leche y Gabriel le dijo: "Has elegido la esencia primigenia () ()". 

Tras ello, ascendió los siete cielos, uno tras otro, encontrándose con profetas que le precedieron: Adán, Juan, Jesús, José, Idrîs, Aarón, Moisés, Abrahán, 

En el séptimo cielo, donde se encontraba Abrahán, está la Casa Frecuentada (albait alma'mûr) (البَـيـتُ الـمَـعْـمُـورُ) un espacio en el que entran cada día setenta mil ángeles diferentes.

     

Tras ello llegó a los confines del azufaifo (sidratulmuntahà) (سِـدْرَةُ الـمُـنْـتَـهَـى) para encontrarse ante la presencia divina. Allí, Dios le ordenó que su comunidad, los musulmanes, debían realizar cincuenta oraciones diarias. Tras el consejo de Moisés, el profeta Muhammad pidió a su Señor que le rebajase el número de oraciones, hasta que, varias peticiones, quedaron establecidas en cinco oraciones diarias. 

A su vuelta, sus Compañeros llegaron a preguntarle: "¿Has visto a tu Señor?". A lo que él respondió: "Sólo vi Luz". 

El profeta Muhammad no sólo visitó los cielos sino que, además, vio con sus propios ojos los siete infiernos. Así, Dios le mostró las delicias eternas de las que disfrutarán quienes habiten en el Paraíso; y los castigos que sufrirán quienes acaben en el infierno como retribución a sus crímenes e injusticias.

El escritor italiano Dante se inspiró en este suceso ocurrido al profeta Muhammad a la hora de realizar su conocida obra "La divina comedia". 

EL DÍA DE 'ÂSHÛR (عَـاشُـورَاء)

Cuando el profeta Muhammad llegó la ciudad de Medina, vio que la comunidad judía ayunaba el día de ‘Asûra’ y preguntó por qué lo hacían. Una persona le informó que lo realizaban en agradecimiento a Dios por haber liberado a Moisés y a su pueblo del yugo de la esclavitud al que el Faraón les había sometido. Entonces, el profeta Muhammad ordenó a los musulmanes que también debían ayunar este día para agradecer a Dios aquel favor para con aquellos creyentes y, sobre todo, reconocer el papel y la tarea tan ardua que llevó en su día el profeta Moisés.

Este ayunó se realizó unos años hasta que Dios prescribió a los musulmanes el ayuno del mes de Ramadán. Desde entonces, el ayuno del día de ‘Âshûrâ’ quedó como un ayuno voluntario pero muy recomendado, hasta el punto de que el propio Profeta del Islam, un año antes de morir, manifestó su deseo de ayunar un día más el año siguiente. Sin embargo, nunca llegó a ayunarlo, ya que falleció; aunque sí manifestó su voluntad de ayunar dos días para la celebrar ‘Âshûrâ’.

EL NACIMIENTO DEL PROFETA DEL ISLAM (almaulid annawawî) (الـمَـولِـدُ الـنَّـوَوِيُّ)

Aunque existe divergencia entre los historiadores y los cronistas musulmanes sobre la fecha exacta en que nació el profeta del Islam, Muhammad Ibnu ‘Abdillâh, la mayoría de ellos coincide en que fue el lunes 12 de Rabî‘ Al’awwal, correspondiente al 22 de abril de 571 d.C. Este año fue conocido como “el año del elefante”, pues, en dicho año, un gobernante abisinio quiso atacar La Meca para destruir la Cahaba.

La celebración del nacimiento del Profeta no es una fiesta establecida por el Islam ni por el mismo Profeta del Islam, sino que fue instaurada de manera “oficial” en el siglo VI. Con el tiempo, esta fecha devino una día de gran reconocimiento popular.

Aunque han sido muchos los ulemas de renombre que han visto con buenos ojos esta celebración, debemos decir, que desde un punto de vista estrictamente académico, existe divergencia entre los sabios musulmanes sobre si se debe celebrar este día o no. Nosotros lo citamos dado que en la mayoría de países musulmanes esta efeméride se celebra de diferentes modos y maneras. Este día tiene tal aceptación popular y social, que incluso en muchos países musulmanes este día ha sido declarado fiesta nacional. Estos son algunos de dichos países: Palestina, Egipto, Marruecos, Argelia, Libia, Túnez, Iraq, Siria, Sudán, Emiratos Árabes, Kuwait, Indonesia, Malasia y otros.